La Lonja de la Seda

La Lonja de la Seda

Muchos expertos atribuyen a su diseño una reproducción del paraíso, a través de sus columnas tan imponentes en forma de palmeras o sus bóvedas gigantes estiradas hacia el cielo. Otros, ven en el propio edificio, un espacio repleto de misterios, amalgama de elementos cristianos y paganos, o confluencia de estilos góticos y renacentistas.

En cualquier caso, nadie duda de lo magnífica que es en toda su extensión, la Lonja de la Seda. Concebida por el maestro gerundense Pere Compte en 1483, la Lonja de Valencia o Lonja de los Mercaderes, como también se le conoce, no vio la luz sino quince años más tarde para establecerse definitivamente hasta nuestros días como uno de los símbolos más eminentes de la ciudad de Valencia.

Ubicada en la Plaza del Mercado, junto a la Real Iglesia de los Santos Juanes o el Mercado Central, la Lonja de la Seda conforma un espacio de gran atractivo dentro del casco histórico de la ciudad. Con una extensión rectangular de dos mil metros cuadrados, el recinto ornamenta su exterior con 28 gárgolas de estilo gótico, acompañadas de ventanales ojivales y portadas repletas de símbolos enigmáticos.

En un primer momento, el interior nos devela la majestuosa Sala de Contratación, donde sus  altas columnas llegan a alcanzar los 18 metros de altura mientras se abren hacia el techo hasta formar las nervaduras de las bóvedas. A su vez, destacan las piezas de mármol que conforman el suelo del salón, y las cenefas de inscripciones doradas que rezaban buenos consejos para todo comerciante.

Para completar el recorrido, la visita pasa por descubrir el mítico Torreón, compuesto por la capilla a la Inmaculada Concepción y la cárcel en el segundo piso, y tras sobrepasar el Patio de los Naranjos, el Consulado del Mar, donde tomaban lugar los asuntos mercantiles y marítimos de la época.

Hoy en día, visitar la Lonja de la Seda es entrar en contacto con una de las maravillas más prominentes del arte gótico europeo. Tanto es así, que en 1996 llegaría su merecido reconocimiento por parte de la Unesco, considerándola Patrimonio de la Humanidad.